Vuelvo.

jueves, febrero 07, 2013

IV.

Se escribió sobre el escritorio...


Un día muere 
como cualquier otro.
- Como el de ayer,
el de antes de ayer,
y así, los siguientes -.

El viento se contrae triste
agazapado en las ramas del limoncillo,
entre las flores secas del árbol de mirto,
las magnolias y el jazmín del bejuquillo.

Se ha hecho noche
y hay una espuela en la aguja del reloj
que hace que el segundo se rasgue
y se produzca un sonido 
de etcétera, etcétera, etcétera.

Hora de habitar la siesta de la 'sueña',
del sueño, ¿quién dijo que era?
Si pronuncio tu nombre mientras duermo
es porque se me ha quedado pegado en los labios
como última fonética.

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